La conmovedora historia del bebé prematuro que nació a las 21 semanas y ahora tiene un Récord Guinness

Un bebé de Alabama que recién cumplió un año ingresó al Libro Guinness de los Récords Mundiales por ser el niño prematuro que más ha sobrevivido. Y es que el pequeño Curtis Zy-Keith Means pesó menos de medio kilo al nacer, cuando su mamá se encontraba apenas en la semana 21 del embarazo.

El niño nació el 5 de julio de 2020 y tuvo que estar internado mientras le daban un tratamiento intensivo, pues al ser prematuro, su cuerpo no estaba desarrollado. El objetivo de los médicos siempre fue que sobreviviera para que se fuera a casa con sus papás ya que, Curtis de hecho era gemelo, pero su hermanita C’Asya no logró vivir y murió un día después de que su mamá dio a luz.

El médico Colm Travers, profesor de la división de neonatología de la Universidad de Alabama, donde se alivió Michelle Butler, la mamá de Curtis, explicó a los Récords Guinness que quedó sorprendido cuando vio al bebé prematuro, pues era demasiado pequeño y su piel era muy frágil. «Me sorprendió que a una edad tan joven estuviera vivo y que respondiera a los tratamiento», dijo.

Curtis nació a las 21 semanas y los médicos creían que no sobreviviría. Foto: Especial

Para que un niño sea considerado prematuro, es porque nació antes de las 37 semanas de gestación, en el caso de Curtis, nació a las 21 semanas con un día, un rango en el que es muy poco probable que los bebés sobrevivan, ya que no tienen desarrollados los pulmones; en caso de que vivan, podrían padecer problemas intestinales, auditivos, visuales y dentales.

¡Ya cumplió un año!

A pesar de los pronósticos nada esperanzadores, Curtis Zy-Keith Means logró sobrevivir tras estar internado nueve meses bajo un duro tratamiento. Los primeros tres meses estuvo en un ventilador para fortalecer sus pulmones y corazón, después salió, pero siguió con la medicación.

El 6 de abril de 2021, fue el día más feliz en la vida de la familia de Curtis, pues los médicos determinaron que estaba lo suficientemente fuerte para ir a casa y, aunque todavía requiere de una sonda de alimentación y oxígeno suplementario, el pequeño está sano y con sus seres queridos.

En julio Curtis cumplió un año y este mes se cumpliría un año, si es que hubiera nacido tras finalizar el embarazo de su mamá a las 40 semanas. Sin embargo, a Michelle eso no lo interesa, pues lo más importante es que el niño ha demostrado fortaleza y se siente orgullosa al ver la diferencia entre el día que su hijo nació y cómo ha evolucionado hasta llegar a donde está ahora.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.