Campañas políticas: una historia diferente en tiempos de Covid-19

Virginia Saucedo y Francisco García son una pareja que apoya candidatos desde hace 20 años. De esas campañas Francisco consiguió empleo en un ayuntamiento por 10 años pero estos comicios ha sido distinto ya que el miedo a enfermarse por Covid-19 los alejó de los mítines políticos.

«Apenas ayer vino la candidata del PAN, y resulta que es mi conocida y me invitó», cuenta Francisco.

La pareja tiene un pequeño negocio de comida en Almoloya de Juárez y cada fin de semana venden pancita y jugos frente a su casa. El local, es otro de los motivos que los ata a no asistir a los mítines políticos.

Los adultos mayores contestaron que una de las motivaciones principales para acudir a las campañas era porque realmente creían en los candidatos. Con fortuna pudieron recibir ayuda y empleo. Pero en la pandemia, el panorama cambió. A su edad, hay riesgo alto de contagio.

Cabe resaltar que el viernes pasado, fecha en la que arrancaron las campañas a diputados locales y alcaldes, varios candidatos burlaron los protocolos recomendados por el Instituto Nacional Electoral (INE), sobre todo en el aforo. Hubo concentración de hasta mil personas y en la mayoría de los casos no hubo filtros para revisar temperatura y entrega de gel antibacterial.

LA ESPERANZA
En otro punto, doña Refugio Gutiérrez se prepara con su cubrebocas para acudir a su primer mitin. Hace unos días pasó su vecina quien organiza personas para arrimarle a un candidato a diputado federal y le prometieron bajar ayuda «Un ratito aunque sea, va a venir aquí al pueblo el candidato».

Pese al miedo de contagio con el virus, doña Refugio tiene esperanza de que el apoyo con cemento y arena llegue luego de las elecciones. «A ver si ahora si nos cumplen», expresa la mujer.

Al menos en su casa serían dos votos para el aspirante a un cargo público y luego el de sus hijas y nietos, quienes ya pueden votar. De esta forma en México se acumulan votos, es la estrategia más usada por los políticos.

Aunque Refugio no se percate de ello, le realiza trabajo político al candidato, al igual que otros miles de ciudadanos de a pie y sin una militancia que les permita obtener beneficios económicos; sin embargo, la pandemia vino a desarmar toda esta estrategia política a los candidatos. Son unas elecciones únicas en su tipo, porque se debe cumplir con una serie de protocolos para poder realizar mítines masivos.

«Es poca gente la que se junta», explica un operador político de un candidato a presidente municipal. Ramón, como le diremos para resguardar su identidad, comenta que se está haciendo uso de todo el poder que tienen las redes sociales y se ha invertido en pagar las promociones de cada publicación.

«Estamos con la red personal del candidato, a eso le estamos apostando para vender la propuesta», señaló el operador político.

De hecho, en estas elecciones hubo menos presupuesto y se ha seleccionado a pocos medios de comunicación para pagar la cobertura de campaña. Las elecciones del 6 de junio, son ya un «volado», sentenció el entrevistado.

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